Probablemente una de las cosas más bonitas que he vivido ha sido ser CASA DE ACOGIDA de mi perrita Berta, una setter de 8 años rescatada de la Perrera de Logroño por la Asociación Ocho Vidas La Rioja y sobretodo gracias a su confianza, su entrega y su cariño.Esta pequeña asociación sin ánimo de lucro dedicada a proteger y salvar a los animales abandonados de La Rioja, difundía a través de las redes sociales a varios perros y gatos que estaban en el infierno de la Perrera de Logroño y yo me encontré por casualidad con una foto de Berta y les escribí para saber cómo podía ayudar.
Me mandaron un cuestionario (típico entre protectoras para validar mi capacidad y posibilidad) y una visita pre-adopción que doblemente confirmó que era apta para convertirme en casa de acogida.
Los días pasaban y la Perrera no la dejaba salir. Lo pasé fatal hasta el momento en el que Asociación Ocho Vidas me mandó la primera foto de Berta ya en la calle. Yo me puse a llorar de emoción. Berta salió enferma (bronquitis) pero nada grave que pudimos curar muy pronto.
Entonces llegó el momento del traslado que se complicó y no llegaba. El fin de semana siguiente, mi marido y yo decidimos irnos a recogerla a Zaragoza (dónde la asociación nos acercó a Berta porque así ambos colaborábamos en el traslado) y finalmente la teníamos entre nuestros brazos.
Ser casa de acogida es una maravilla. Ella, a pesar de tener 8 años, creció y evolucionó con nosotros. Cada día cogía más confianza, cada día se la veía más feliz. Incluso diría que sonreía más. Nos adaptamos a vivir juntos. Nunca rompió nada, nunca orinó en casa, siempre paseó de maravilla y nos iba enamorando día a día.
Ser casa de acogida es:
1) Salvar un animal
2) Una decisión que sale del corazón y casi casi, sin reflexión
3) Una aprendizaje personal
4) Una lección de amor y agradecimiento
5) Una suerte para la familia (no sólo para el perro o gato)
La acogida es un buen paso hacia la adopción pero no tiene que ser necesariamente así. También se puede acoger para finalmente dar en adopción. La acogida es necesaria para sacar al perro o gato del abandono en el que se encuentra. La acogida da estabilidad y ayuda a que el animal vuelva a creer en el ser humano.
Las protectoras, refugios y asociaciones que velan por los perros y gatos abandonados necesitan que muchos seamos casas de acogida. Sin nosotros, no pueden seguir luchando. Las donaciones (muy importantes) no son las únicas necesarias. Sin casa de acogida, no hay salida.
Yo animo a todos los que os lo planteáis o ni siquiera lo habéis pensado nunca, porque vale la pena sentir el cariño de haber salvado a un animal. Todo lo que a partir de ese momento llegará, será espectacular.
Berta es una auténtica maravilla de perrita. Le dimos estabilidad y enseguida se adaptó a nuestra casa. Y llegó el momento de recibir la primera visita de una persona interesada en su adopción. Ese mismo día se me cerró el estómago porque Berta ya era una más de la familia y no la queríamos entregar. Decidimos adoptarla para siempre. Este, nuestra casa, era su hogar.
ADOPTA, NO COMPRES.
SI NO PUEDES ADOPTAR, ACOGE, ASI TAMBIEN SALVARAS A UN ANIMAL
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